domingo, 28 de febrero de 2016

Kerala, un modelo de desarrollo excepcional en la India

Este artículo se ha publicado en Información Sensible
Mujeres pidiendo el cierre de la embotelladora de Coca-Cola
en Plachimada, Kerala
A pesar de tener indicadores económicos por debajo de la media de todo el país, el Estado de Kerala tiene los mejores indicadores de calidad de vida. Con medidas como la aprobación de presupuetos participativos, el movimiento cooperativo en Kerala ha sido más fuerte que en el resto de India.


India es la novena potencia mundial según el PIB y la cuarta si se mide la paridad por poder adquisitivo. Según datos del Banco Mundial, el PIB de la India era de 1.502,242 miles de millones de Euros en 2014. Pero a pesar de la posición mundial que alcanza India según su PIB, en condiciones de vida el país como conjunto está entre las posiciones más bajas.

Adopción de un modelo neoliberal
A partir de 1990, se empiezan a implantar en la India reformas económicas de claro carácter liberal, con un menor protagonismo del Estado y más del mercado. Se eliminan restricciones a la inversión privada y esta permite a la mayoría de Estados un crecimiento económico acelerado.

Por ese crecimiento, India se sitúa como una potencia emergente en el mapa mundial. Aunque no sin la flexibilización de las normas laborales, que es condición para conseguir atraer a empresas inversoras.

El filósofo y economista Amartya Sen, premio Nobel de Economía en 1998, señala en su estudio sobre la India publicado en 2014 junto al economista Jean Drèze, que “las ilusiones generadas por esas distorsionadas percepciones de prosperidad, pueden impedir que la India sitúe la penuria social en el centro político”.

La inversión privada no ha sido una prioridad en todo el país
Es importante advertir que la flexibilización del mercado laboral por la acogida de la inversión privada extranjera no ha sido una prioridad en toda la India. Algunos Estados no han centrado su modelo de desarrollo en atraer la inversión privada y las diferencias con los que sí lo han hecho son significativas.

Destaca el caso de Kerala, que junto a Himachal Pradesh y Tamil Nadu es uno de los Estados indios con mejores indicadores de calidad de vida y desarrollo humano.

En esta tabla vemos las diferencias en cuanto a indicadores sociales entre los siete Estados más pobres de la India y los tres más ricos. (Pincha en la tabla para ampliar)

Los datos se extraen de informes del Instituto Internacional para Ciencia y población (2007); del gobierno de la India (2012) y de la encuesta sobre desarrollo humano de la India (2010)

Los siete Estados indios más pobres tienen una población equiparable a la de los 27 países más pobres de África, y están en una situación similar según sus índices de pobreza multidimensional.

Los Estados indios que lo habrían “hecho bien”, según Amartya Sen, son los que se han anticipado a establecer sólidas bases de desarrollo participativo y asistencia social.

¿Qué comparten Himachal Pradesh, Tamil Nadu y Kerala?
Los tres Estados han llevado a cabo políticas sociales activas, con servicios como escolarización, atención sanitaria primaria, almuerzo escolar o tarjetas de racionamiento (subsidios de suministro de comida para familias por debajo del límite de pobreza).

Se han preocupado por mantener sus instituciones públicas clásicas, como escuelas, centros de salud y cooperativas, además de las oficinas gubernamentales. Los tres Estados han tenido como prioridad hacer frente a la desigualdad social.

Llaman la atención las diferencias con el resto de India en alfabetización. El país en su conjunto tiene la población analfabeta más grande del mundo.

El crecimiento económico como herramienta para mantener políticas sociales
En los tres casos siguen habiendo desigualdades, pero han conseguido asegurar a los menos favorecidos un papel más activo en la vida pública. Estos Estados serían un ejemplo de cómo servirse del crecimiento económico para mantener políticas sociales. Es decir, habrían seguido el camino del crecimiento económico como complemento y no como principio urgente de desarrollo.

Kerala
Nos fijamos en el caso particular de Kerala porque, a pesar de tener indicadores económicos por debajo de la media de todo el país, tiene los mejores indicadores de calidad de vida.

Kerala cuenta con más de 31 millones habitantes y fue el primer Estado del mundo en tener un gobierno comunista elegido democráticamente, el Partido Comunista Indio, que ganó las elecciones en Kerala en 1957.

En 1992, el Gobierno nacional de la India aprobó las enmiendas constitucionales por las que se hacía efectiva la descentralización, otorgando poder de decisión a los gobiernos locales. El Gobierno del Frente Democrático de Izquierdas (LDF) de Kerala, que ganó las elecciones en 1996, vio entonces la oportunidad para instaurar una democracia participativa, con un fuerte protagonismo de las asambleas populares.

El LDF propuso que entre el 35 y el 40%  del dinero de los presupuestos se gestionara desde las organizaciones populares locales. Con medidas como esta, la prioridad ha sido explotar las posibilidades de producción y consumo local, protegiendo y apoyando a pequeños sectores tradicionales. Con ello, el movimiento cooperativo en Kerala ha sido más fuerte que en el resto de India.

La inconveniencia de perseguir un nivel básico
Desde 2011, gobierna en Kerala el Partido del Congreso, con Oommen Chandy como primer ministro. Este gobierno ha mantenido el modelo de desarrollo social anterior y la descentralización política que da soberanía a los pueblos.

El modelo de desarrollo de Kerala ha conseguido mejorar los niveles económicos de muchas familias empobrecidas hasta un nivel básico. Pero el modelo se vuelve insostenible si se quiere aumentar el nivel de vida.

La expulsión de Coca Cola
En 2004, la planta embotelladora de Coca-Cola en Plachimada (Kerala) se cerró por orden del gobierno regional.

Los residentes de la localidad se manifestaron pidiendo que se le retirara a Coca-Cola la licencia para operar allí, y el Gobierno de la región les dio la razón estableciendo que la gran compañía tendría que buscar fuentes alternativas de agua para mantener el funcionamiento de su planta embotelladora. “El agua del suelo pertenece al pueblo”, fue el argumento que obligó al cierre de la planta.

Siguiendo este ejemplo, el Estado de Tamil Nadu ha rechazado que Coca-Cola abra una planta de embotellamiento en Perundurai. Los vecinos de esta localidad tampocoquieren que la multinacional explote sus recursos hídricos


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